Trump busca eliminar el Departamento de Educación con una nueva orden ejecutiva
La orden, que será firmada en una ceremonia en la Casa Blanca, busca devolver la autoridad educativa a los estados, aunque su cierre total requiere la aprobación del Congreso.

WASHINGTON, Estados Unidos.- El presidente Donald Trump ha intentado en diversas ocasiones desmantelar el Departamento de Educación, un objetivo que declaró en 2023 durante su campaña presidencial.
A lo largo de su mandato, ha emitido órdenes ejecutivas para congelar los fondos federales y expandir la opción de elección escolar. Además, se encuentra preparando una orden ejecutiva para eliminar el departamento, aunque para llevarla a cabo, necesitará la aprobación del Congreso.
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¿Qué implica la orden ejecutiva de Trump para eliminar el Departamento de Educación?
El Departamento de Educación, creado en 1979, tiene la responsabilidad de distribuir la ayuda financiera federal para la educación, recopilar y difundir datos relacionados con las escuelas, y prohibir la discriminación en las instituciones educativas.
Sus fondos representan menos del 10% de la financiación escolar pública en el país, la cual está principalmente impulsada por impuestos estatales y locales.
Los detractores del departamento argumentan que este desperdicia dinero de los contribuyentes y aumenta la intervención del gobierno federal en decisiones educativas locales. Sin embargo, algunos de los programas más relevantes del departamento están establecidos por legislación federal, como los fondos del Título I para escuelas de bajos ingresos y los préstamos estudiantiles federales.
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¿Cómo ha respondido el Congreso a los esfuerzos de Trump para cerrar la agencia?
El Congreso no ha respaldado los intentos de cerrar la agencia. En 2023, la Cámara de Representantes consideró un proyecto de ley para clausurarla, pero 60 republicanos se unieron a los demócratas para oponerse a la medida.
En febrero de 2025, el representante Thomas Massie presentó una propuesta similar para eliminar el departamento, planteando su cierre definitivo para el 31 de diciembre de 2026.
A pesar de los obstáculos, el líder republicano continúa impulsando su visión. Ya ha tomado medidas como poner a decenas de empleados del Departamento de Educación en licencia pagada en respuesta a una orden ejecutiva que prohíbe los esfuerzos de diversidad, equidad e inclusión dentro del gobierno federal.
El presidente Donald Trump firmará este jueves a las 4PM ET una orden ejecutiva largamente esperada que busca eliminar el Departamento de Educación de los Estados Unidos, cumpliendo con una de sus promesas de campaña. Esta acción forma parte de su intento por desmantelar la agencia, según informaron altos funcionarios de la administración.
La firma de la orden se realizará en una ceremonia en la Casa Blanca, a la que asistirán varios gobernadores republicanos y comisionados de educación de diferentes estados.
Trump instruirá a su secretaria de Educación, Linda McMahon, para que tome "todas las medidas necesarias para facilitar el cierre del Departamento de Educación y devolver la autoridad educativa a los estados". El departamento no cerrará de inmediato con la firma de Trump, ya que su eliminación total requiere la aprobación del Congreso.
Aunque Trump ha reducido considerablemente la fuerza laboral de la agencia en las últimas semanas, el Departamento de Educación sigue operativo y continúa supervisando programas federales de financiamiento escolar.
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¿Por qué Trump insiste en cerrar el Departamento de Educación?
Harrison Fields, subsecretario de prensa de la Casa Blanca, expresó en un comunicado a USA TODAY que la orden "empoderará a los padres, los estados y las comunidades para tomar el control y mejorar los resultados para todos los estudiantes". Fields destacó que los recientes puntajes de las pruebas del Examen Nacional de Progreso Educativo revelan una "crisis nacional: nuestros niños se están quedando atrás".
Aunque no se ha presentado una copia final de la orden, se espera que el texto sea similar a un borrador reportado previamente por USA TODAY.
La orden apunta a eliminar "regulaciones y papeleo" impuestos por el Departamento de Educación, señalando que las cartas federales "Dear Colleague" desvían recursos hacia el cumplimiento de iniciativas ideológicas, lo que distrae la atención del personal de la enseñanza.
La orden también asegura que el financiamiento federal para estudiantes con discapacidades, los fondos del Título I para escuelas de bajos ingresos y los pagos de préstamos estudiantiles no se verán afectados.
Bajo esta orden, los programas educativos financiados por el Departamento de Educación no podrán promover la diversidad, la equidad y la inclusión, ni la ideología de género.
Los gobernadores republicanos Ron DeSantis de Florida, Glenn Youngkin de Virginia, Greg Abbott de Texas y Mike DeWine de Ohio asistirán a la firma de la orden.
A pesar de la oposición en el Congreso, Trump sigue presionando para avanzar con su propuesta. El Departamento de Educación ha enfrentado recortes importantes en su personal, con más de 1,300 empleados recibiendo notificaciones de despido debido a una "reducción de personal" impulsada por el Departamento de Eficiencia Gubernamental de Elon Musk.
Desde el inicio de su segundo mandato, la administración ha reducido el personal de la agencia de 4,133 a 2,183 trabajadores.
Trump ha criticado con fuerza el rendimiento de las escuelas públicas estadounidenses, comparándolas negativamente con las de otros países.
¿Qué opinan los críticos sobre los intentos de Trump para desmantelar el Departamento de Educación?
El presidente asegura que, aunque el departamento ha gastado más de $1 billón en 46 años, no ha logrado mejorar los resultados educativos en el país, y las puntuaciones de matemáticas y lectura de los estudiantes de 13 años han caído a su nivel más bajo en décadas.
Mientras tanto, la administración continúa culpando a la gestión demócrata de los últimos años por los problemas educativos del país, y señala que la creciente presencia de inmigrantes no autorizados y la ideología crítica racial y de inclusión han afectado negativamente a los estudiantes más vulnerables.
La orden de Trump representa una nueva prueba del uso del poder ejecutivo en su administración, que ha sido objeto de controversia en el pasado, como cuando intentó cerrar la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), un esfuerzo bloqueado por un juez federal recientemente.