
El museo Hecht invita al niño que rompió una vasija de 3 mil 500 años de antigüedad a ver su restauración, lo que ha dejado maravillado al pequeño y al mundo por la reacción de la institución.
El museo Hecht invita al niño que rompió una vasija de 3 mil 500 años de antigüedad a ver su restauración, lo que ha dejado maravillado al pequeño y al mundo por la reacción de la institución.