
Un grupo de jóvenes se pusieron a cantar y bailar al ritmo de la música generada por su bocina abordo de la línea 1 del Metro.
Un grupo de jóvenes se pusieron a cantar y bailar al ritmo de la música generada por su bocina abordo de la línea 1 del Metro.
Aunque no están permitidos los vendedores ambulantes, este hombre aprovechó las altas temperaturas para ofrecer sus gelatinas a los usuarios del metro.