
Desde hace 26 años, este árbol ha sido el alma de las celebraciones navideñas, convirtiéndose en un símbolo de la magia y el espíritu de la Navidad para las familias meridanas.
Desde hace 26 años, este árbol ha sido el alma de las celebraciones navideñas, convirtiéndose en un símbolo de la magia y el espíritu de la Navidad para las familias meridanas.