
A siete décadas de su muerte, Frida Kahlo conecta y conmueve. Enmudece a espectadores en museos. Mantiene el interés de los fanáticos que llevan su imagen en bolsos, camisetas y gorros.
A siete décadas de su muerte, Frida Kahlo conecta y conmueve. Enmudece a espectadores en museos. Mantiene el interés de los fanáticos que llevan su imagen en bolsos, camisetas y gorros.