
Kamala Harris, en su camino a la Casa Blanca, apuesta por una estrategia que desafía la masculinidad tóxica, contrastando su liderazgo con la figura de Donald Trump.
Kamala Harris, en su camino a la Casa Blanca, apuesta por una estrategia que desafía la masculinidad tóxica, contrastando su liderazgo con la figura de Donald Trump.