
El 5 de agosto, las bolsas asiáticas sufrieron un desplome histórico tras al aumento del desempleo en EEUU; inversores vendieron acciones y divisas, afectando mercados globales y fortaleciendo el yen
El 5 de agosto, las bolsas asiáticas sufrieron un desplome histórico tras al aumento del desempleo en EEUU; inversores vendieron acciones y divisas, afectando mercados globales y fortaleciendo el yen